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ASK NOAH ESPAÑOL.org (Rabbi Michael SCHULMAN), (con el permiso del sitio Ask Noah International)

 

INTRODUCTION



Después del diluvio, Di-s estableció el Pacto del Arcoíris con Noé (Noaj) y con todas las criaturas del mundo, sin embargo, este pacto es independiente a la observancia de las Siete Leyes para la humanidad. Más bien, es el Código Universal de Noé lo que establece el contexto y el objetivo consiguiente para un mundo renovado, en donde este pacto sea la expresión del amor de Di-s para Su creación. La promesa  de Diós a las criaturas vivientes, fue que nunca más destruiría la vida en la tierra, como está establecido en Génesis 9:11 “Nunca más habrá un diluvio  que destruya la tierra”. El Pacto del Arcoíris tiene un significado interior más profundo. Esto simboliza la promesa de que Di-s reconocerá el arrepentimiento sincero y personal, siempre y cuando sea dirigido a Él. Desde aquel momento, Di-s capacitó al hombre con la habilidad de buscar y beneficiarse de Su perdón, y con esto, Él reforzó la libertad de cada persona para hacer el bien y que dicha fuerza pueda prevalecer por encima de todos sus deseos carnales y egocéntricos

De todos modos, los Siete Mandamientos recibido por Noé pudieron ser cuestionados más adelante por a cualquier líder carismático y engañador quien declarara ser un profeta pero ¿cómo una persona puede saber qué camino seguir? Es por eso que es importante señalar la singularidad de la revelación en el Monte Sinaí. En el Sinaí, El Creador se mostró ante una nación, fueron millones de personas las que testificaron este acontecimiento y pasaron este testimonio a sus hijos y al mundo entero, para que  de esta manera ninguna persona, en ninguna generación, pueda levantarse y negar la sabiduría divina de la Torá, las profecías que Moisés recibió  o el Código Universal de Noé que Moisés recopiló para las generaciones venideras

Tanto el Libro de Génesis como el  Libro de Éxodo hablan de la llegada  de los israelitas al Monte Sinaí, mandados por Di-s y liderados por Moisés. Fue ahí donde hubo el primer pacto entre Di-s y los israelitas. Di-s dictó a Moisés la Torá; conocida como la “Tora Escrita”  en cuya primera parte se encuentran los Mandamientos Regidos de Noé, por lo tanto, el código universal, divino y moral fue renovado. Pero, posteriormente, dicho Código sería descuidado y olvidado por las naciones. Esto ocurrió cuatro días antes que los Diez Mandamientos fueran ordenamos abiertamente por Di-s a los israelitas (quienes en ese tiempo contaban aproximadamente 3 millones de personas) desde ese momento ellos pasaron a ser “Judíos”. Los Diez Mandamientos contienen un total de 620 letras en hebreo, que implícitamente contienen los 613 Mandamientos para los judíos y los 7 Mandamientos Universales de Noé (620 = 613 + 7)

En el Monte Sinaí, Di-s enseñó lo fundamental de la Ley de la Tora por medio de Moisés y esto es llamado la “Torá Oral”; donde fueron incluidos también los detalles de los Mandamientos Regidos por Noé que Di-s ordeno para los gentiles o “no judíos”. Estos detalles, tal y como Di-s se lo especificó a Moisés, son el verdadero fundamento del Código Universal de Noé en la Tora. Una persona justa merece recibir un lugar eterno en el Mundo Venidero, en la Era del Mesías, a través de la observancia de estos mandamientos. Esta es la parte para los “no judíos” en la Tora de Moisés, que es llamado por Di-s “El Árbol de la Vida” (Proverbios 3:18)





Fuentes bíblicas de las Siete Leyes de Noé


Cinco de los Mandamientos de Noé se encuentran explícitamente en diferentes versículos en el Libro del Génesis, y uno se encuentra en Levítico. Los demás (y de hecho todos) se puede inferir de un solo verso en Génesis. [1]

1. No adorar una falsa deidad (en español)

Génesis 2:16 declara: “Y el Señor Di-s ordenó al hombre, diciendo…”. Este mandato Divino a Adán implica que solo el Di-s Verdadero, el Creador de los reinos espiritual y físico, debe ser obedecido y honrado como la Deidad, y el mayor honor es servirlo y adorarlo. Por lo tanto, uno debe servir y adorar solo al Único Di-s Verdadero, y no a ningún ídolo. [1]

2. No maldecir el nombre de Di-s

Levítico 24:10-17 relata el incidente de un judío que violó el mandato de Éxodo 22:27 y blasfemó con ira. Allí Levítico 24:15 en hebreo dice: “‘ish ish’ (‘cualquier hombre’’) que maldiga a su Di-s llevará su pecado”. ¿Por qué la doble expresión de ‘ish ish’ (que, literalmente, significa ‘un hombre, un hombre’)? Significa que está incluida toda la humanidad, tanto judíos como gentiles. Esto enseña que también está prohibido que los gentiles maldigan el nombre de Di-s (¡Dios no lo quiera!). [2]

3. No asesinar ni lesionar

El edicto contra el asesinato, y el castigo por esta transgresión, se declara en Génesis 9:5-6: “Y, sin embargo, la sangre de las almas de ustedes reclamaré; de manos de todo animal la reclamaré. Y de manos del hombre, de manos el hermano de cada hombre reclamaré el alma del hombre. El que vierta la sangre del hombre, por el hombre su sangre será vertida, pues a imagen de Di-s hizo al hombre”.

4. No tener relaciones sexuales prohibidas

Cinco de los seis tipos de relaciones sexuales prohibidas por Di-s a los gentiles están expuestos en Génesis 2:24: “Por lo tanto, un hombre dejará a su padre y a su madre y se aferrará a su esposa, y se convertirán en una sola carne”. Este versículo prohíbe explícitamente las relaciones de un hombre con su madre, con una mujer que alguna vez haya sido la pareja doméstica o la esposa certificada de su padre, con una mujer que actualmente es pareja doméstica o esposa certificada de otro hombre, y con otro hombre. También prohíbe las relaciones de un hombre o una mujer con un animal. A un gentil también se le prohíbe tener relaciones con su hermana materna, lo cual se aprende de Génesis 20:13: “Además, ella es realmente mi hermana, la hija de mi padre, aunque no la hija de mi madre; y ella se convirtió en mi esposa”. (Tenga en cuenta que Abraham dijo esto para apaciguar a Abimelec. En realidad, solo era figurativamente cierto en su caso, ya que Sara era la hija del hermano de Abraham. Así que tenían el mismo abuelo paterno, a quien la gente a menudo se refería como “padre”).

También fue universalmente aceptado que se incluyeran las relaciones padre-hija, como lo demuestra la desgracia de Lot después de que tuvo relaciones con sus dos hijas, después de la destrucción de Di-s de Sodoma y Gomorra (Génesis 19:29-36, y Rashi explicación de Génesis 20:1). Además de la abominación de las relaciones de un hombre con un hombre, las relaciones de una mujer con una mujer también son una abominación a Di-s, que se aprende del hecho de que ambos están incluidos en los temas del versículo Lev. 18: 3, que habla en contra de las prácticas inmorales de los antiguos egipcios y cananeos, y al que Lev.18:30 se refiere como “tradiciones abominables”. El Midrash (Sifrá) nombra específicamente estas abominaciones: “Un hombre se casaría con un hombre, una mujer se casaría con una mujer y una mujer se casaría con dos hombres”.

5. No robar

La prohibición del robo está contenida en el permiso que Di-s otorgó a Adán y Javá (Eva) en Génesis 2:16 para comer de los árboles del jardín. Esto implica que si no se hubiera otorgado el permiso, se les habría prohibido hacerlo porque la propiedad no les pertenecía. Esto se aplicaba específicamente al fruto del Árbol del “Conocimiento del Bien y del Mal” que les estaba prohibido tomar, bajo pena de muerte (Génesis 2:17). Este mandamiento de Noé fue citado explícitamente por Abraham en Génesis 21:25.

6. No comer carne que fue cortada de un animal vivo

Adán y Javá (Eva) no recibieron permiso de matar animales para alimentarse, y esto permaneció vigente hasta después del Diluvio. Di-s permitió que Noé y su familia comieran carne por primera vez después de que abandonaron el Arca, por lo que Di-s en ese momento agregó el mandamiento que prohíbe comer carne que fue cortada de un animal vivo (incluso si estaba aturdido e insensible). Este mandamiento dado a Noé se registra en Génesis 9:4: “Pero la carne, con su alma [que está en] su sangre, no comerás”.

7. Establecer leyes y tribunales de justicia

Di-s ordenó a Noé con respecto al juicio y el castigo de un asesino, como dice en Génesis 9:6: “Quien derrama la sangre del hombre, por el hombre su sangre será derramada…” Esto se refiere a un mandamiento a Noé para juzgar y penalizar a un asesino. Esto se explica de la siguiente manera por los Sabios Talmúdicos: “Quien derrama la sangre del hombre” (refiriéndose al asesino), “por el hombre” (es decir, debe ser procesado en un tribunal por un hombre calificado para testificar como un testigo), “su sangre será derramada” (si es declarado culpable, es responsable de la pena capital por el tribunal). El Código Noájico especifica que las sociedades gentiles están obligadas a acatar la justicia mediante el establecimiento de un sistema de tribunales justos.

Notas al pie:

[1] La Torá Oral (Tratado Sanedrín, cap. 7) explica cómo todos estos Siete Mandamientos de Noé están codificados dentro del texto hebreo del versículo del Génesis 2:16: “Y Di-s Dios ordenó al hombre, diciendo: ‘De cada árbol del jardín que puedes comer libremente’ ”.

[2] Tratado Sanhedrin, p. 56a.